domingo, 4 de diciembre de 2011

El ADN de cada persona "recuerda" el estilo de vida llevado en su infancia.

Es obvio que una infancia en condiciones económicas malas aumenta el riesgo de problemas de salud en la etapa adulta, debido al riesgo de la malnutrición y las limitaciones que impone en el desarrollo y en otras facetas. Pero más allá de los efectos obvios, parece haber otros que se aposentan en el ADN y que siguen ejerciendo una influencia nociva hasta por lo menos la edad mediana, según los resultados de una nueva investigación.

El objetivo del estudio, llevado a cabo por científicos canadienses y británicos, era explorar el modo en que las condiciones de vida tenidas en la infancia pueden "integrarse biológicamente" y continuar así influyendo sobre la salud, para bien o para mal, a lo largo de la vida.

Los científicos decidieron estudiar la metilación del ADN, una modificación epigenética que está vinculada a cambios duraderos en la actividad de los genes y por tanto a riesgos potenciales para la salud. En términos generales, la metilación de un gen en algún lugar crítico del ADN reduce la actividad del gen.

El equipo, integrado por especialistas de la Universidad McGill en Montreal, la Universidad de la Columbia Británica en Vancouver, ambas en Canadá, y el Instituto de Salud Infantil del University College de Londres, centró su análisis en 40 individuos del Reino Unido, participantes en un estudio para el que han sido registrados datos de muchos aspectos de la vida de más de 10.000 personas. 



El equipo de investigación buscaba una asociación entre la metilación de genes, y factores sociales y económicos en la infancia. Los científicos encontraron diferencias claras en la metilación de genes entre las personas que crecieron en familias con un nivel de vida muy alto y quienes crecieron en familias con un nivel de vida muy bajo. Las diferencias en la metilación asociadas al efecto combinado del nivel económico, las condiciones de la vivienda y la ocupación de los padres, durante la infancia de los sujetos de estudio, resultaron ser más del doble que las asociadas con la situación socioeconómica en la edad adulta de los sujetos, en el momento de realizarse el estudio (1.252 diferencias contra sólo 545).

Los resultados, por tanto, parecen aportar una explicación convincente sobre por qué la influencia que sobre la salud se sabe que tiene un bajo nivel socioeconómico, puede durar de por vida, a pesar de que mejoren posteriormente las condiciones de vida.

[Img #5551]

1 comentario:

  1. Esta noticia nos ha sorprendido ya que para nosotros es muy dificil recordar algunos momentos de nuestra infancia y estos cientificos han conseguido que mediante el ADN lo podamos recordar.

    ResponderEliminar